El Kranken


El kraken es una criatura marina de la mitología del norte de Europa descrita comúnmente como un tipo de pulpo o calamar gigante que, emergiendo de las profundidades, atacaba barcos y devoraba a los marinos.

El Kranken


Antiguas leyendas describen al kraken como un animal "del tamaño de una isla flotante".

 

Se decía que el dorso de un Kraken adulto tenía una longitud de dos kilómetros y medio.

 

El verdadero peligro para los marineros no era la criatura misma, sino el remolino que creaba después de sumergirse rápidamente en el océano.

 

Desde fines del siglo XVIII, el Kraken se ha representado en varias formas, principalmente como una gran criatura similar a un pulpo, y a menudo se ha afirmado que el Kraken podría asimilarse a un calamar gigante. Sin embargo en

las primeras descripciones era más parecido a un enorme cangrejo marino.

 

Son cuantiosos los relatos de marineros que creyeron avistar una de estas extrañas criaturas, de dimensiones colosales y cuyos ojos rojos brillaban incluso a través de las profundidades marinas, capaces con sus gigantescos tentáculos de envolver un barco hasta engullirlo.

 

Esta bestia denominada Kraken fue el terror de muchos marinos nórdicos que imploraban al dios Thor por una singladura segura.

 

Se dice que muchos marinos creyeron haber tenido contacto con el Kraken, al confundir al “mostruo” con las actividades volcánicas submarinas que ocurren en la región de Islandia, las cuales producen un burbujeo del agua, fuertes corrientes, la aparición de islotes e incluso el ambiente rojizo y caldeado con que se asimilaba al Kraken.

 

En cualquier caso el Kraken es tal vez el único de todos los seres mitológicos que tiene la posibilidad de ser, en parte, real.

El Kraken

Hoy en día se han encontrado varias pruebas de existencia de calamares gigantes de aproximadamente 15 a20 metros, de los cuales se desconocen muchas cosas dada la profundidad en que habitan, por lo que la leyenda del

Kraken también puede estar basada en avistamientos de estas criaturas.

 

Según la cultura popular sabemos más de Marte que de lo que hay en el fondo del mar.