Fragata "Mir"


Mir

El nombre Mir significa "Paz", fue construido en Gdansk (Polonia), y recuerda a los buques de vela que llevaban grano en los años 30. Es un barco gemelo del "Dar Mlodziezy" y del "Khersones", construidos por Zygmunt Choren. En el verano navega por el Mar del Norte y el Báltico, y en el invierno busca aguas situadas más al sur. Lleva a bordo estudiantes civiles que se encuentran en su primer o segundo año de estudios, y posteriormente pasan a otros buques.

 

El moderno diseño del Mir lo convierte en un velero muy rápido, que puede alcanzar velocidades por encima de los 15 nudos. Puede variar sus aparejos para ceñir hasta 35 grados.

 

Este diseño del ingeniero polaco Zygmund Choren salió de los astilleros en 1987 como tercero de 5 barcos de entrenamiento para el ejército soviético. El primero de los barcos de esta serie, el Dar Mlodziezy, fue construido en Polonia para sustituir al Dar Pormoza, un mercante de dicho país. Fue entonces cuando la marina rusa decidió aprovechar este diseño para la construcción de su futura flota de barcos-escuela.

 

Así pues, desde un buen comienzo se estableció que el Mir sería un centro de entrenamiento de la marina para jóvenes cadetes. Asimismo, se quiso desde un buen comienzo que éste se convirtiera en el barco insignia de la armada rusa. Así pues, ya desde sus inicios, el Mir ha participado en regatas internacionales de grandes veleros como la Cutty Sark, donde ha participado regularmente desde 1988

 

En su faceta de embajador de buena voluntad, el Mir ha acogido a jóvenes de otros países, en particular a cadetes británicos, en virtud de acuerdos de colaboración educativa.

 

En los últimos tiempos, el departamento gubernamental encargado de la administración del Mir atravesó problemas financieros que obligaron a alternar las funciones educativas del barco con otras más comerciales. Todo, evidentemente, en aras de la financiación del barco para su supervivencia. Por este motivo, varias veces al año se permite la entrada de turistas que realizan estancias de unos pocos días, en los que disfrutan de la experiencia de navegar en un velero clásico.