Juancar
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« : 11 de Junio de 2010, 07:57:26 » |
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En nuestro velero tenemos un 4T de última generación, y que verano tras verano funciona al primer tirón de arranque a pesar de no recibir ningún trato especial ni dedicación.
Consumen como un mechero “Zippo”, y la potencia entregada a pesar de ser pequeña es contundente y en nada equivalente a la que prometen los actuales motores eléctricos, que si bien habrán de tomar el relevo en un futuro, aún necesitan mejorar, especialmente en lo que a tecnología de baterías se refiere y por tanto autonomía.
Para disfrutar del mar y de la náutica no hace falta ser rico. ¡Es la pura verdad! Con un pequeño motor fueraborda de 4 tiempos y una neumática de 4 metros que cabe cómodamente deshinchada en el maletero del coche, posiblemente disfrutemos más que con un yate millonario. Muchos de los mejores momentos los vivimos al hacer pequeñas excursiones con una diminuta auxiliar que nos permitirá explorar el litoral palmo a palmo. Accederemos a los rincones más recónditos de la costa, a las cuevas más divertidas, los paisajes más atractivos, las calitas más secretas e intimas para disfrutar en pareja.…
¡Y ni de broma son lentas! Incluso una pequeña neumática de 3,5 metros motorizada con un 4T de 5 caballos le dará muchas alegrías. Hemos realizado excursiones de decenas de millas de distancia, incluso con marejadilla, sin el menor incidente. Eso sí, el walkie-talkie es fundamental!
Con una auxiliar de quilla hinchable y un fueraborda de 5 cv viajando solo, el barco pasa en pocos segundos al planeo y con GPS portátil hemos llegado a medir más de 15 nudos atravesando bahías de cierta magnitud como por ejemplo la de Pollensa en Mallorca. ¡Una gozada! aunque obviamente debemos navegar cuando el día sea bueno.
Y lo mejor es el precio, ya que no hay amarres que pagar, carros que arrastrar, antifouling que aplicar, ni gastos de ningún tipo. Eche números, y verá cómo permitirse una pequeña neumática con fueraborda sale más barato que salir al cine durante el verano, y sin lugar a dudas ¡es la mejor de las películas!
Cuando vaya ganado en experiencia comprobará como se le puede sacar mucho “jugo” a la auxiliar. Por ejemplo jugando con las olas muy cerca de la playa cuando estas se empiezan a levantar, ¡pero donde no haya bañistas! Hasta se pueden realizar algunos saltitos y pasárselo en grande.
Si se levanta viento y la mar se pica un poco, comprobará como los rociones llegan a ser francamente molestos. En este caso es buena idea sentarse encajado sobre el suelo pegados a la popa, para dar gas a tope y navegar saltando por encima de las crestas. Irá mucho más rápido y sobre todo, más seco, aunque eso sí, la navegación será agitada y tan enérgica que es posible que tenga que parar de vez en cuando para tomar aliento y descansar. Esta modalidad de navegación se convierte en un auténtico deporte físico y mental pues hay que estar atento para no cruzarse a las olas y hacer fuerza para no salir volando.
Con ellas, podemos salir a bucear y pasar el día de excursión navegando por lugares en muchas ocasiones sólo accesibles para este tipo de barcos. Si el día es algo fresco podemos enfundamos un neopreno y reírnos de los rociones, y si fuera necesario, la podríamos incluso deshinchar una vez llegados a la playa para llamar a algún amigo que venga a recogernos, sin tener por tanto que repetir el camino de vuelta.
La neumática con su pequeño motor permiten acceder al mundo de la náutica de la mejor manera posible, con cero complicaciones y a un precio muy muy pequeño. Pero recuerde que es totalmente necesario llevar un salvavidas y hacerse un “atillo” con cierto material de seguridad que podría sacarle de un serio apuro en caso de quedarse sin gasolina o sufrir cualquier contratiempo.
Fuente: Fondear
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