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Autor Tema: Islas Griegas  (Leído 1012 veces)
Seychellois
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Uooouuuuuuu yeahhhh!!! jajaj...


« : 29 de Septiembre de 2009, 14:22:56 »

Unas horas en Santorini.

El día que hicimos escala en Santorini, fue por casualidad, resulta que la escala  prevista para ese día, era Mikonos, pero un fuerte viento, hizo cambiar el itinerario, cosa que todo el mundo no comprendió, vistas las colas en recepción, las quejas, y el revuelo, y el barullo que se formó.

El director de cruceros, Franco “X”, un italiano muy chistosillo, iba comentando por megafonía los cambios que iban aconteciendo, y a donde se tenía que dirigir la gente para efectuar las correspondientes reservas de excursiones para Santorini (puesto que hasta un día antes se podían reservar, y estaba prevista para el domingo, y era jueves –creo-) los horarios previstos, la forma de desembarcar, los que van por libre etc. Había mucha gente indignadísima; a unos compañeros de crucero con los que hicimos buenas migas, e incluso compartimos cenas, excursiones, taxis y demás, les sentó el cambio, como un tiro. La verdad, es que ese día, hasta las 15:00 h. aprox. -que es cuando pudimos bajar a Santorini, en los barquitos para tal fin- se notaba cierta tensión y nerviosismo. Cada vez que los veíamos, nos ponían más negro al “Mistral”   “que si que mala organización…” “que si no se aclaran…” a lo que le argumentábamos que estábamos simplemente de vacaciones, y que no había que preocuparse, que quién realmente lo tenían difícil eran ellos, buscando “aparcamiento” para tal bichito, en un sitio, que según tenía entendido, era de pequeña capacidad. Y luego organizar el tema excursiones… etc. etc…  Todo les parecía mal.

A cuento de todo, como nosotros íbamos por libre, nos citaron en el Teatro Ibiza, y nos fueron agrupando en grupos y con un número, y salimos según iban llenando los barquitos, del barco G.M. al puerto de Santorini. El teatro estaba hasta los topes.
 
Otra cosa, es que yo esperaba encontrar unas largas colas al pie del funicular, pero que no sé si debido al cambio de día, no tuvimos casi ni tiempo de llegar  a las escaleras que hacen de andén, para subir a él. Por cierto, vale más barato que el burro y más rápido, es menos peligroso, “pero el burro, es lo que tiene, que es burro, sino sería Franco”. (Frasecita del director de cruceros) No creo que me olvide de la frase en mucho tiempo, aunque  no la entendí, todo el mundo se reía.

Para subir, lo hice en familia. Llegamos arriba del funicular, que se parece a las cabinas de las pistas de ski, para seis personas, y  directamente al salir, ya estamos en Fira/Tira, jajjaja.., ves el acantilado (las paredes del cráter) llenas de casitas con fachadas blancas y coloridas ventanas principalmente en azul y ocre, y bares que hacen la vez como miradores, desde las que todo el mundo se asoma, y no consume ni un palillo. Está lleno de tiendas y terrazas de bares y restaurantes, sobre todo joyerías.

Nos dirigimos hacia la carretera siguiendo la multitud que iba por libre, y vimos enseguida un taxi, le preguntamos para ir a “Oia” jajjaa... y nos timó. Bueno, nos costó algo más caro que a otras personas, pero bueno,  las incertidumbres, los calores… no nos supo  mal pagar 20,00 € cuando sabía perfectamente que ese viaje, costaba la mitad o menos aún.  Al llegar a Oia, te dejan den una especie de placita/terminal, con comercios, y nada más tomar alguna de las calles frente a donde te dejan, ya empiezas a ver el horizonte y el mar, y las típicas casitas blancas.

Es muy bonito ese pueblito, precioso, me recordó a mis vacaciones de siempre en Ibiza, el mar y las casitas blancas sin tejado, típica construcción mediterránea e isleña (también similar a Lanzarote) pero quizás no despertó en mi un entusiasmo desmesurado, quizás por esa misma razón.   Allí nos tomamos el primer café frappe. Había montones de perros tumbados en mitad de la calle, a la sombra o al sol. Cabe decir, que las calles, como son estrechas, la mayoría de ellas, quedan sombreadas.



Paseamos por aquí y por allí, y lo típico, vuelta al lugar de los taxis, y preguntando a una pareja que iba también en el barco, nos dicen que se puede bajar muy bien en el bus. Cuesta 1,40 € por persona , y te vende el ticket el revisor cuando ya estas arriba.   El autobús, tipo se servicio discrepcional, no un bus de los de ciudad, va casi vacío. Va haciendo paradas, y en una de ellas cuando arranca se oyen unos gritos en griego, de una chica que viene con un montón de billetes de 50,00 € en la mano, una botella de agua, y lleva un sombrero. No tiene pinta de haber atracado ningún banco. El bus como digo, iba vacío, pero se sienta a mi lado, y comienza a disculparse en griego. Yo ni papa, claro, pero eso lo entiendo.  Simpatiquísima.  Por señas, le digo que guarde el Money, (rozo los tres dedos –pulgar, anular y medio, y con mímica, le indico que lo meta en el monedero) por lo menos lleva 500,00 €.

En apenas 15´ que dura el trayecto que queda, me dice que sus padres son griegos, pero que ella vive en Munich, y que se ha venido de turismo a Grecia, a las islas, sola, y que está disfrutando  como nunca. El dinero, dice que es para comprarse un vestido que ha visto en Fira, que es caro, pero que le encanta.

Entre tanto, va dando buchitos de agua de una botella de las grandes. Al bajar del bus, nos despedimos con un par de besos en la mejilla, y nos deseamos buen viaje.



Continuamos unas cuantas calles más hacía el funicular, cotilleando un poco los souvenirs (piedras pómez, para las durezas… ) aperitivos de frutos secos a base de pistachos, y muchas, muchas  joyerías. En eso que escucho que alguien dice: “los del ticket del burro, por aquí” Yo que tenía curiosidad por el tema, jajajja… le digo a mi costi: “Oye, es muy pronto, porque no bajamos andando”, a lo que el me contestó, que nada de nada, que si quería, que fuese yo, pero que él no le apetecía ir oliendo a boñiga…jajajja… A mi e pueden mas otra cosas, je, je, je… y me cogí mi mochilita, con mis cositas (dinerito y esas cosas –pintalabios también- para los motines, “por si acaso”) y fui zig-zag, zig-zag, observando a ambos lados de la rampa-peldaño, súper contenta, a mi aire.... Conforme desaparecieron las tiendas, aparecieron los borriquitos, que parecían caballos, de lo fornidos que estaban, aunque habían de todos los tamaños, chiquitillos también.




Mi intención no era bajar en animal, sino a pie, pero había un matrimonio con la pegatina del barco (que según creí entender, una excursión organizada incluía el servicio) y pregunté por curiosidad a uno de los griegos, que estaban achicharraditos por el sol, cuanto valía: ¡CINCO EUROS! Me dijo gritando, ¡VEN SÑORA SÑORA SÑORA!, Creo que le obedecí por imperativa, un poco asustada, y en vistas de que la pareja del barco se iba a montar, y teníamos los tres volúmenes similares; si ellos bajaban, pues yo me veía mas reconfortada, mas que nada por si el borrico empezaba a dar coces o se despotricaba zig-zag  abajo, y tenían que tener referencias para ver de donde había salido yo. Cierto es, que no las tenía todas conmigo.  

Le dí 20:00 € al señor mas mayor, y corrió escopeteado hacía abajo a grandes zancadas, y desapareció. ¡Jolines, otra vez me han timado! El mas joven, empezó a montar al señor del crucero, y buscaba un burrito para nosotras, gritando algo indescriptible, pero que parecía algo así como: ¡C*Ñ* SEÑORES QUE HACE MUCHO CALOR, Y NO TENEMOS TODO EL DÍA, DEPRISA, DEPRISA! Claro, en griego. Y viajes arriba a zancadas, y viajes abajo a zancadas, y todos en global, enrojecidos como tomates, ellos mas, claro.

Me buscan un rumiante, blanquito, y fornidito. Me monto sin problemas, y como no, voy delante, jajajja… ya sabéis, “el burro delante para que no se espante”



Hago memoria de cuando he ido a montar a caballo, posición de la espalda, los estribos y otras cosillas, pero me faltan cosas… no hay riendas, las lleva el joven griego “colorao por el sol”, y me tengo que agarrar a un soporte en forma de asa de hierro.

Con unos grititos, empieza el descenso; jo, que calor, y yo llevo la cámara encendida para ir haciendo fotos… ¡Qué ilusa!, si suelto aunque solo sea una mano de aquel soporte me desequilibro y vuelco… jajjajaj… Durante dos tramos de zig-zag, me mezo igual que cuando una lleva tacones muy, muy altos, y va y se te vuelca el tacón, pues igual, con “el aliciente” de que caes mas alto, y de que te puedes partir la crisma.

Las curvas es lo que da más pavor, suerte que las cogen abiertas…de vez en cuando, se resbalan con las piedras brillantes y las herraduras más desgastadas aún. Detrás mío va un chico que va diciéndoles no se qué a su borrico para supongo hacerse su amigo, y que vaya entretenido el bichito. En un momento paramos, y el hombre griego más mayor, baja con un animal que se ve que ha de estar metido en vereda, si no, se disloca, con una niña monísima, que ni habla.   Lo atan a mis riendas, y voy segunda. Tan burra no debo ser.

El camino sigue abajo, deseando llegar cuanto antes, levantando la vista, pero no mucho, vaya que se desequilibre, y de vez en cuando, y de forma rauda y veloz, me paso la palma de la mano por la pierna para secarme el sudor, pues las palmas de mi mano son un nacimiento.

Al llegar a “cocheras”, feliz de haberlo conseguido sana y salva, el hombre mayor griego, otra vez gritando, me tiende sus brazos para que baje; le digo que me acerque al muro, que muy cariñosa no estoy en ese momento, y él otra vez gritando NO SE QUE, me los vuelve a tender; no me resisto, y le abrazo. En ese  momento, se me queda la chancleta de goma blanca enganchada en el estribo, y al poner el pie en el suelo, lo pongo encimita mismo de una caquita de burrito, pero como es de Santorini, pues nada, ¡Bendito seas Santorini!

Me dio el cambio. La niña pequeña no montó en burro, montó la grande…jajajja… o sea, moi.

Hasta otro ratito.

Dubrovnik

Os dejo unas fotos de Dubrovnik



Esos azules, esos verdes, hace que te quedes embobado…bueno yo en particular. Me encanta el mar.



Cualquiera que ha sido niño, sabe que una piscina en verano es una tentación, a no ser que tengas miedo atroz al agua. Como la pitufa aún no tenía los tres años, y era como quién dice el segundo día a bordo, a ese recóndito lugar, (y maravillosos descubrimiento por cierto) todavía no habíamos tenido el gusto de ir, y fue una novedad. La entretuvimos bajando por los toboganes “secos”, pero en un momento dado, no hacía más que asomarse una y otra vez a la piscina a tocar el agua, así que como pensábamos bañarnos en una playa que nos habían comentado en Dubrovnik, llevábamos el traje de baño puesto, y a ella fue quitarle el vestidito, y ale, ¡A remojo!



Nada más oír por megafonía que los pasajeros que iban por libre podían desembarcar, bajamos, y al mismo pie del barco, en el muelle, hicimos una fila para coger un taxi; la carrera duro entre 5´y 10´, y costó 10,00 €; como íbamos con una pareja que habíamos conocido ya en el aeropuerto, pues salió más barato. Nos llevó a la entrada de la ciudad amurallada. M-argentina, lo vi, pero desde la ventanilla del taxi.

 Ropa tendida…



 Terrazas





Terrazas en las estrechas calles, arte, restaurantes más elegantes, y mercados al aire libre…



Arquitectura e historia.



Esterior de la muralla, junto al mar.



Gatito Dálmata... jajajaja...



Más animalillos, palomas y palomas



La importancia de las Fuentes, historias de ríos subterráneos… Oro líquido.



Playa junto a la muralla. El agua increíblemente limpia y cristalina.



Calles llenas de encanto, piedras desgastadas llenas de sensaciones





Despidiendonos de Croacia, el bello mar.




Elección Mister y Miss Mistralito; Un poco pasmadilla por la novedad, jajaja…






Más despedidas rumbo a Corfú.

Corfú

Aquí unas chicas cerca de la fortaleza nueva de Corfú pidiendo algún milagro…digo deseo…jajajaj…



Pese a que hacía calor, bastante calor, a mi me gustó. Había a cual edificio mas bonito, eso si un poquito en la ruina...

Os explico esto, mas que nada, porque a mi esas cosas me gustan mucho.

El nombre de Kerkira, me gusta más que Corfú. Kerkira es el nombre de una ninfa (grupo de espíritus femeninos que siguen a una Deidad –diosa- y están relacionados con la naturaleza) de la mitología griega, e hija Esopo, de la cual se enamoró Zeus (Dios de...) Éste la raptó y la llevó a la isla.

En la Odisea, (que es un poema épico, de Homero) se narra que Ulises (héroe), al llegar a esta isla, encuentra a Nausica (una estrella o algo así). Ulises estaba perdido hacía veinte años, de isla en isla, vaya, como de crucero… Entonces, Nausica que es hija de Alcinoo rey de los feacios, y se enamora de Ulises pero este decide volver con su amada Penélope a Ítaca, donde hace veinte años que espera que vuelva de la guerra de Troya, junto con su hijo, Telémaco (de ahí lo de la tele, seguro…jajjaj…) intentando defenderse de tanto pretendiente y “chupón” según cuenta la historia, poema a poema, transcendentales las enseñanzas vividas en esta y otras islas, de las que luego podemos seguir aprendiendo, gracias al alfabeto, y a estos poemas, epopeyas…que fueron los primeros en ser transcritos. Vaya memoria que tenía Homero, y sus alumnos.

Todo presumiblemente cierto o no, según la apertura de la mente, pues de Dioses, ninfas, sirenas, igual como de islas, muchas, muchísimas. De ahí el hecho de pensar…la filosofía…los mitos, creer o no.

Sufrió muchas conquistas; fue ocupada por franceses, venecianos, ingleses y turcos. Podemos encontrar en sus calles, desde un Palacete veneciano, a multitud de fachadas porticadas, iglesias bizantinas, católicas… ortodoxas… Una preciosidad.

Tan solo por algunas de las cosas que se fraguaron allí, me mereció la pena pasar ese calor insoportable, y ver que todavía se respira un cierto aire de poema épico.



A que no parece que estamos en Grecia, sino en un lugar de Europa?

Pues a Kerkira, llegamos prontito; el puerto se ve bastante nuevo y despejado.



De buena mañana, estaban dejando al barquito “vecino de muelle”, merecedor de su nombre. ¡Qué pequeñines se ven los de mantenimiento!

Apenas se tiene que andar 5´, coger un taxi, otros 5-10´ y te deja en el centro de la ciudad vieja, y allí, a pasear y contemplar las posibles curiosidades. Muchas tiendecitas, productos a base del Kumkuat, licor, la fruta confitada…y joyerías…, un poco de todo.

El listón es una de las cosas más bonitas y atractivas de la ciudad de Kerkira, que es lo que decidimos visitar; estaba deseando verlo para comprobar si era tal cual imaginaba y no me decepciono; Es obra del francés Mathieu Lesseps. De estilo Veneciano como la mayoría de las construcciones de la ciudad.



Lo que no tengo tan claro, es si construyó los dos grandes edificios, o uno solo, el de la primera foto, ya que son distintos. He encontrado mas cosas del hijo, que de él. Es más conocido, porque fue el artífice de grandes e importantísimas obras de ingeniería, como el canal de Suez, por ejemplo.



Frente al “Listón”, esta la “Esplanada” (la primera foto que puse bajo la explicación…) obra de los ingleses en su época de ocupación, para hacer mas llevadero el tiempo fuera de su hogar, y jugar al cricket. Una mezcla de resultado óptimo en el tiempo. Muy agradable.

Había barquitos de lo más, como de piratas… de elegir, me iba en ese la próxima vez.

Ni diamantes, ni esplendores... y vimos cada yate en algunos puertos, bonitos, bonitos.



No creáis, también teníamos nuestros animalitos correspondientes…



Kiosko de prensa, Grecia y las letras...



El palacio real de San Miguel y San Jorge, fue en su día la sede y residencia oficial de la Orden , ahora son oficinas del gobierno, y Museo de Arte Asiático, donde dicen que hay una de las mejores colecciones del mundo. Hay unos bonitos jardines, y tiene por la parte posterior vistas al mar.





La Rotonda dedicada a Maittland, que fue comisario ingles.



El foso de entrada a la fortaleza vieja.



Hicimos una visita por la fortaleza antigua; allí hay diferentes edificios característicos de este tipo de construcción, de estilo Veneciano, un museo con restos de bonitos mosaicos a base de pequeñas teselas, sobre pájaros, hace mucho calor, y nos dan ganas de bañarnos en una playa a los pies de la fortaleza, pero no llevamos bañador, así que nos conformamos con mirar, y la baby, con tirar piedras…



Hay muchos recovecos llenos de curiosidad; a la playa nos dirigimos porque indicaba “Bar”, pero luego, “na de na”. Y hay también que tener cuidado, porque hay zonas peligrosas, agujeros… pozos… y partes muy ruinosas. Mas emoción aún.

Vamos a correr un tupido velo, que esta escala es para sentirla; unas fotos a bordo…



Aquí el Buffet Bahía de Palma, solitos, a eso de las 8:00 p.m. 4 de las 7 noches. Es muy agradable ese restaurante viendo el mar. En la terraza se está de fabula.



Oficialmente, cena solo la pitufa, je, je, je… o los pitufos, es decir los niños -a esa hora claro- pero siempre cae algo…





Luego, nos vamos a arreglar, que esa noche, es el coctel del capitán, je, je, je… vamos a ponernos “mas guapos”…

La triste realidad nos dice, que la más guapa, es ella, así que un “pouporri” de su innegable vitalidad…



Espero que os haya gustado Corfú (Kerkira)

Mikonos

Para dar la cara un poco...jejejjej...

Y aquí en el barquito que nos lleva a Mikonos; el día previsto para hacer esta escala, hacía una ventolera… y fuimos a Santorini, y ese día, el mar estaba plano, y hacía un calorrrrr… Mikonos es muy mono, así todo blanquito, llenísimo de sillitas y terracitas por todas partes, en serio, me recuerda mucho a Ibiza. Nos dedicamos a pasear, volvimos al barco a comer, y luego otra vez cogimos el barquito (tender creo, que esta vez era del crucero G. Mistral), y nos acercaron de nuevo, -íbamos solos- para esta vez, bañarnos, y volver dando un paseo.







Nada mas acercarnos con el barquito al puerto de Mikonos, nos estaba esperando una carpa del Seaburn, con dispensadores de agua, y creo que también incluso de té, unos silloncitos de esos de los que salen en los porches de la casa de los famosos de la revista Hola! con cojines blancos…, y asistentes masculinos y femeninos (del exótico negro, a la belleza rubia nórdica, o el asiático "con cara de cuidadin - cuidadin") impecablemente vestidos con ropa de marinos, blanca la de ellas y azul marino la de ellos. Pensé: Ay, mira, ¡Qué detalle! Jajja… Era el Spirit. “SS” Ese debe ser bastante actual, se ve muy nuevo. Pero no eran esos detalles para los cruceristas del Mistral.

Un poco de arte y reciclaje. Es que los griegos son unos artistas. No encaja en todos los ambientes, pero esta bien la creatividad...





Había montones de perritos. Seguimos con un poquito de arte







Y nuevas versiones de energía…jajajja… sabía lo del licor, lo de la energía al lado del ordenador, lo del agua, que pinchan… pero que dan luz… ¡Ni idea!



Me he comprado uno, y dentro he puesto un ciclamen, mas colorido. Queda muy chulo.

Mikonos le da un aire a Cadaqués. El mediterráneo es sin dudarlo, blanco y azul.

De esos paseos por Mikonos (alrededor del puerto) lo que mas gusta, es que hay bastante quietud, a pesar de la gente, hay montones de calles vacías. En ningún momento sentí agobio. Luego la sencillez de las construcciones, la ausencia de coches por el centro (salvo en algunas ocasiones…jejjeje…) y los toques de color de los cerramientos, y las tiendecitas a cual mas bonita, y llenas de curiosidades; nada perturba ese apaciguamiento que te va embargando, y que te hace querer quedarte a pasar unos cuantos días por allí, en vez de tener que coger el barquito, e irte de allí, además, sabiendo, que es domingo, y el lunes, acaba ese recorrido tan variado y bonito.



Más vistas desde la pequeña Venecia.



A mi lo que me llamó la atención, fue el impactante y contrastado colorido de los diferentes modelos de sillas.





Como habéis podido comprobar, la mayoría estaban vacías, menos las del pasillo que conduce a los molinos.



Los precios no eran demasiado caros.



La vegetación también hacia su función; no creía que podía encontrarme Eucaliptos o mis admirados Plataneros, en mitad de Mikonos. Wow!





Mi pitufa haciendo un kit/kat a media mañana. Ya sé, ya sé… “trans” Había una planta muy bonita, el escalón por debajo con la celosía, y en la ventana unas cortinas… muy pintoresco todo, muy acorde.



En un momento dado, mi costi tuvo que meterse a toda prisa en un zaguan de una tienda, porque la “mini furgonetita,” iba a toda pastilla.




Mas asientos... tipo seta.



Veis que tranquilito todo…



Sin dejar quietas las pupilas… cosas bonitas por todas partes.



La ropa tendida a propósito o no.



Pulserita que me compré para mí, pero que una que yo me sé no lo permitió.



Cuando llegamos para comer al mediodía, fuimos a la habitación; siempre teníamos alguna sorpresa, bueno, mas bien la pitufa. El camarero que nos tocó era muy atento, y simpático; cada día le organizaba los peluches de una forma distinta, a lo mejor se ponía a jugar…jajajja…



El postrecito que me comí. Tocinillo de cielo y baklava (con pistachos)



Después de comer, nos fuimos a tomar el cafelito como de costumbre al café Gijón, que me gusta mucho; en caso de que mi costi quiera fumar, nos vamos al mismo, pero un poco más allá. Ese barco tiene una decoración bastante serena como podéis comprobar.




En esta escala, el barco puso el transporte para arribar a puerto; descolgaron dos de ellas, e iban dando viajes, sin hacernos esperar; a la tarde, por ejemplo, fuimos los tres solos.



Un bañito, y unas cuantas fotos mas, algunas de la actividad en las cubiertas de la piscina en el barco, que ya zarpamos…







En la terraza del buffet Bahía de Palma, en popa, coincidíamos casi siempre los mismos con los niños, y a la misma hora; una tarde, hubiese sido para gravarnos, intentando ver alguna cosa que no fuese el horizonte; de vez en cuando, alguna soltaba: mira, mira… un delfín… jajjaja… es una islita… allí, allí… jajaja… una barquita… nos tiramos un buen rato… allí apoyadas en el pasamanos de madera, calladitas… solo mirando… de vez en cuando, se oía a una de nosotras…y las risas posteriores… la imaginación nos hacía ver algo que no había, o sí, pero no vimos nada. Supongo que el deseo de ver uno de esos míticos cetáceos, nos hacía decir algo, para agudizar los sentidos de las demás, para divertirnos, o por si nos estaban escuchando ellos mismos, y así salían a decirnos algo… comentábamos que sería bonito, verlos allí. En libertad.
« Última modificación: 29 de Septiembre de 2009, 17:28:43 por Juancar » En línea
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« Respuesta #1 : 29 de Septiembre de 2009, 23:57:03 »

Halaaa!!!!!!! Media hora con la boca abierta y sin respirar. Es un relato atemporal, verdad?. Pero qué bien que escribe la ladrona!!!-
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Seychellois
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Uooouuuuuuu yeahhhh!!! jajaj...


« Respuesta #2 : 30 de Septiembre de 2009, 09:22:05 »

jajajja... necesitas un mojito de lo de natxos...jajajajaj
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Ingrid
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WWW
« Respuesta #3 : 30 de Septiembre de 2009, 17:49:42 »

Habra que ir o no?

Bien chulo, pero que caroooooooooooooooo

Ya me gustaria un crucerito por las islas griegas. Unos amigos nuestros van en octubre por 600E. No se adonde y con quien
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