| Entre abril y mayo de 1937 se desplazaron a aguas del Golfo de Vizcaya tres unidades de guerra: el destructor 'Císcar' y los submarinos C-6 y C-4. De esa forma el ministro de Marina y Aire, Indalecio Prieto, daba una respuesta a las angustiosas peticiones de ayuda realizadas por Aguirre. Sin embargo, aquel gesto fue inútil. El frente norte había caído, con lo que la toma de Bilbao sólo era cuestión de tiempo |